Se utilizan para el ensayo triaxial en rocas, que se efectúa con una probeta de roca colocada dentro de una célula de Hoek, que permite determinar la resistencia y propiedades elásticas en probetas cilíndricas de roca, sometidas a compresión triaxial.
Las células se forman por un cuerpo de acero zincado, con dos conexiones laterales, una para conectar el sistema de presión hidráulico, y otra para expulsar el aire presente en el interior de la célula, dos cabezales roscados de acero zincado, dos pistones templados y rectificados para aplicar una carga axial uniforme a la probeta y un manguito de caucho de alta resistencia.